
Una valija llena de cartas enviadas a todas las direcciones postales en las que viví sugieren una ruta. Historia o matemática: asignaturas como puntos en un itinerario arman un mapa para jugar a pensar el arraigo y el desarraigo. Una dirección remite a un domicilio, un lugar fijo e inmóvil, pero puesto en movimiento es una indicación o un rumbo. ¿Es posible cambiar de dirección, cambiar de colegio o de escuela, construirse un camino o inventarse un destino, sin necesidad de un domicilio fijo ni una educación estable? Todas mis direcciones es una performance digital autobiográfica, una exposición sobre la amistad, la distancia, la educación y el nomadismo.
FICHA
Arte y puesta en escena: Viviana Miranda
Asistente de Dirección y producción: Valentina Ñonquepan
Diseño Gráfico: Ariel Carax
Dramaturgista: Aldana Torlaschi
Dirección, texto e interpretación: Carolina Defossé


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